Los que admiramos a Humphrey Bogart y a James Cagney tenemos mucho que agradecer a George Raft, por motivos muy distintos en cada caso. Sus desafortunadas elecciones al rechazar los papeles protagonistas en High Sierra, The Maltese Falcon y Casablanca son ya legendarias. Raft facilitó la vida a Bogie gracias a ese desastroso criterio pero es que a Cagney se la salvó, literalmente, al impedir que un voluminoso foco le cayera encima.

James Cagney y George Raft en Muero cada amanecer (Each Dawn I Die)

James Cagney y George Raft en Muero cada amanecer (Each Dawn I Die)

Cagney fue presidente del sindicato de actores entre los años 1942 y 1944 y estaba empeñado en que la mafia no se metiera más de la cuenta en la industria cinematográfica. El problema tenía fácil solución para los chicos del hampa: eliminar a Cagney simulando un pequeño accidente durante el rodaje de alguna de sus películas.

No es ningún secreto que Raft tenía relaciones amistosas (y dicen que de negocios también) con el mismísimo Bugsy Siegel y otros destacados miembros de la mafia y cuando llegó a sus oídos el plan que tenían para acabar con su amigo Cagney utilizó toda su influencia para que no se llevara a cabo.