Secundarios Hermanos Marx - Groucho y Margaret Dumont Secundarios Hermanos Marx - Groucho y Margaret Dumont

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Grandes secundarios del cine clásico (V) – Víctimas de los Marx

El Gran Leblogski

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Sig Ruman, Margaret Dumont y Robert Emmett O’Connor tendrían asegurada su presencia no sólo en esta sección, sino en cualquier antología de personajes memorables gracias a lo que tuvieron que aguantar en las películas que hicieron junto a los Hermanos Marx. Vilipendiados constantemente y ridiculizados sin piedad, es imposible no sentir admiración por ellos.

Groucho llamaba a Margaret Dumontla quinta Hermana Marx” y no hay duda que se ganó a pulso tal sobrenombre. Apareció en siete películas junto a ellos: ‘The Cocoanuts‘, ‘Animal Crackers‘, ‘Duck Soup‘, ‘A Night at the Opera‘, ‘A Day at the Races‘, ‘At the Circus‘ , ‘The Big Store‘ y además consiguió su primer contrato para hacer cine a la vez que los Marx, con los que ya había trabajado en las representaciones teatrales de ‘The Cocoanuts’ en 1925-1926 y ‘Animal Crackers’ en 1928-1929. Dumont falleció el 6 de marzo de 1964, pocos días después de la que fue su última colaboración con Groucho en el famoso show televisivo ‘The Hollywood Palace’.

Dicen de Margaret Dumont que no llegaba a comprender el humor de los Hermanos y en parte por eso resultaba ser el objetivo perfecto de las bromas marxistas. Puede que así fuera o puede que esa imagen la creara premeditadamente. Yo apuesto por lo segundo, ya que ella había iniciado su carrera teatral a principios de siglo precisamente haciendo comedias. También participó en otras películas cómicas al lado de Laurel y Hardy, Danny Kaye y Abbot y Costello e incluso tuvo un pequeño papel no acreditado en ‘The Women‘, dirigida por Cukor. Pero para mí siempre será la señora Claypool, [jaw_highlight]y todo en ella me recordará a ella… sus ojos, su cuello, sus labios… todo, excepto ella.[/jaw_highlight]

Secundarios Hermanos Marx - Sig Ruman

Herbert Gottlieb, digo Sig Ruman, sufrió en tres ocasiones el acoso de los Marx: ‘A Night at the Opera’, ‘A Day at the Races’ y ‘A Night in Casablanca‘. Sus interpretaciones dando perfecta réplica al trío son absolutamente magistrales, sobre todo en las dos primeras. Gottlieb y el Dr. Steinberg acaban hasta la coronilla, o mejor dicho, hasta la punta de la barba, de los demoledores grouchos Otis B. Driftwood y Hugo Z. Hackenbush.

Ruman, o Rumann, nació en Hamburgo y luchó con las fuerzas imperiales alemanas durante la primera guerra mundial. En 1924 emigró a los Estados Unidos y comenzó a actuar en Broadway hasta que en 1933 el cine se convirtió en su principal dedicación, llegando a participar en más de cien producciones.

La verdad es que siento debilidad por este hombre, quizá porque aparece en algunas de las películas que se convirtieron en mis favoritas cuando empecé a ver cine clásico. ‘Ninotchka‘ en la que interpreta a Iranoff, miembro junto a Buljanoff y Kopalski del trío de disolutos enviados soviéticos, ‘To Be or Not To Be‘ en la que da vida al Coronel “campo de concentración” Ehrhardt y evidentemente, las tres que hizo junto a los Marx Bros.

Hermanos Marx - Robert Emmett OConnor

Robert Emmett O’Connor. El sargento Henderson nada menos. El hombre que no veía otra cosa que camas en ‘A Night at the Opera’. Sólo trabajo una vez con Groucho, Chico y Harpo, pero se emplearon tan a fondo con él que parece que no fue la única. Si me obligasen a escoger una sola escena de toda la filmografía de los Marx, creo que la del apartamento y las camas sería la elegida. Qué manera de volverle loco. Pero no acaba ahí la cosa, no. Hay tiempo durante el resto del metraje para burlarse de su aspecto físico, ridiculizarle delante de sus superiores y propiciar su participación como extra en ‘La Traviata’.

O’Connor también inició su carrera como actor en los escenarios de Broadway en los que estuvo hasta 1933, abandonándolos definitivamente para participar en casi doscientas películas. Podemos verle por ejemplo en ‘Lady for a Day‘ de Capra, en ‘The Public Enemy‘ ejerciendo de gangster compinche de James Cagney o en una pequeña aparición en ‘Sunset Blvd.’ en el que fue su último trabajo en el cine.

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Colorista
Miembr@
Colorista

Ostia que grandes los marx……, mi favorita es un dia en las carreras

Betty
Miembr@

Muy bueno, sí señor. Esta gente era muy importante en el universo Marx. Enhorabuena por acordarte de ellos.

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Trollhunters: cazando trolls con Guillermo

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Trollhunters - Netflix - Guillermo del Toro

Nueva serie de la plataforma Netflix llegada estas navidades para iluminar nuestros hogares. Basada en el libro del mismo nombre escrito por Guillermo del Toro y Daniel Kraus cuenta con 26 capítulos de alrededor de 22 minutos cada uno.

Bajo la realización del propio Guillermo del Toro, quien incursiona por primera vez en el mundo de la animación con ayuda de Dreamworks Animation y Double Dare You, Trollhunters es una serie refrescante. Diferentes y divertidos personajes (en su mayoría trolls) se añaden a la historia de Jim, personaje principal a quien pone voz el tristemente fallecido Anton Yelchin en el que fue uno de sus últimos trabajos.

El personaje, de 15 años, tiene dificultades en la escuela y en casa y es elegido por un amuleto para cazar trolls. Él y su “compadre” Toby hacen que el día a día entre un mundo y otro se convierta en una sucesión de aventuras inimaginables.

Daniel Kraus y Guillermo del Toro

Daniel Kraus y Guillermo del Toro

Los aspectos de realización, el guión y el modo de contar cada capítulo crea un tipo de videojuego que no te permite dejar de ver la serie. Tiene ese “gancho” que puede compararse al de la sorpresiva y exitosa serie de la misma plataforma Stranger Things o incluso a trabajos anteriores del cineasta, lo que convierte a Trollhunters en un excelente material de revisión si eres fan del trabajo de este director, quien en mi manera personal de ver entrega una visión detallada y llena de símbolos que nos invita siempre a un mundo de fantasía lleno de color y pasión.

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The Twilight Zone: In Praise of Pip

El Gran Leblogski

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Escrito por el propio Rod Serling, In Praise of Pip es el primer episodio de la quinta temporada de The Twilight Zone. Serling volvió, con acierto en mi opinión, al formato de 30 minutos (incluyendo anuncios) después de probar suerte con capítulos de 60 minutos durante la cuarta temporada de la serie.

Jack Klugman, al que pronto rendiremos merecido tributo, protagoniza por cuarta vez un episodio de The Twilight Zone, empatando así en número de apariciones con Burgess Meredith. A diferencia del bueno de Burgess, al que podemos considerar un actor de cine que como muchos otros acabó alternando la pantalla grande con la pequeña, Klugman dedicó la mayor parte de su carrera a la televisión (cómo olvidar La extraña pareja), no sin realizar portentosas interpretaciones en películas como Doce hombres sin piedad en la que, efectivamente, encarnaba al inolvidable jurado número 5.

Twilight Zone - In Praise of Pip - Jack Klugman

Jack Klugman

Quien no conozca bien la serie y vea In Praise of Pip por primera vez es probable que piense que se debió de emitir sobre 1967 o 1968. Ya conocéis mi política con respecto a los spoilers y The Twilight Zone pero esta vez sí voy a permitirme revelar algún detalle del episodio: Pip (de Phillips, apellido del personaje) es un chaval enviado a luchar por su país en la guerra de Vietnam, dato que no tendría relevancia más allá de la propia historia que se cuenta si no fuera porque el capítulo se emitió en 1963, convirtiéndose así en una de las primeras ocasiones en la que la funesta guerra aparecía en una serie de televisión.

Aunque In Praise of Pip no estaría en mi top ten particular, es uno de los episodios favoritos de Anne Serling (hija de Rod) y de un ilustre fan incondicional de la serie: el mismísimo Tom Waits.

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Grandes secundarios del cine clásico (IX) – Edward Arnold

El Gran Leblogski

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Grandes secundarios cine - Edward Arnold

Como tantos otros colegas de generación, Edward Arnold comenzó su carrera artística en el teatro y a los quince años de edad ya giraba con gente de la talla de Ethel Barrymore. Tras pasar algún tiempo en Chicago, donde participó en numerosas producciones de la Essanay, y alguna aparición esporádica como extra en Hollywood entre las que destaca He Who Gets Slapped del gran Lon Chaney, continuó trabajando encima de los escenarios hasta que a principios de los años 30 decidió dedicarse en (gran) cuerpo y alma al celuloide.

A Edward Arnold, al que todos recordamos con su corpulento físico, le ocurrió algo parecido que a Eugene Pallette. Quería ganarse la vida representando papeles de esbelto galán, pero tras comprobar que la importancia de los personajes que le ofrecían aumentaba proporcionalmente a los kilos que engordaba, resolvió que las dietas no formarían parte de su vida.

Hay una diferencia importante entre Arnold y el resto de actores de reparto de los que hemos hablado aquí. Su intención no era pasar a la historia del cine como intérprete “secundario”, sino que tenía muy claro que quería triunfar por todo lo alto como primera estrella. Entre 1935 y 1937 protagonizó varios films (Diamond Jim por ejemplo) pero los malos resultados en taquilla causaron que tuviera que modificar sus pretensiones y la cantidad de dinero que pedía por trabajo. Viendo peligrar sus continuidad en la industria cinematográfica aceptó papeles más reducidos, al menos, en extensión.

Edward Arnold y Lionel Barrymore

Lionel Barrymore y Edward Arnold en ‘Vive como quieras’ (You Can’t Take It with You)

Personajes memorables en screwball comedies (Easy Living, You Can’t Take It with You), fábulas caprianas (The Devil and Daniel Webster) y dirigidas por el propio Capra (Mr . Smith Goes to Washington, Meet John Doe), musicales junto a Frank Sinatra y Gene Kelly (Take Me Out to the Ball Game) o con el mismísimo Clark Gable en Idiot’s Delight, en la que el recién estrenado marido de Carole Lombard se marca los primeros y únicos bailes de su carrera, son algunas de sus intervenciones más conocidas.

Edward Arnold - The Devil and Daniel Webster

Edward Arnold y Walter Huston en ‘El hombre que vendió su alma’ (The Devil and Daniel Webster)

En Idiot’s Delight coincide con Charles Coburn, homenajeado también en esta sección. En aquella entrada mencioné que Coburn había participado activamente en la “caza de brujas” y no precisamente defendiendo a sus compañeros de la persecución que estaban sufriendo por parte del Comité de Actividades Anti-Americanas. Pues bien, Arnold sí lo hizo, y eso que compartía con Coburn ideología conservadora. De hecho, Edward Arnold fue uno de los primeros actores hollywoodienses que se planteó seriamente entrar en política y pensaba hacerlo desde las filas del Partido Republicano.

El periodo post-Segunda Guerra Mundial es extraordinariamente complejo y sería imposible resumir en unas pocas líneas como afectó a la sociedad americana, pero lo que parece claro es que no se puede afirmar que los que alzaron su voz contra el vergonzoso McCarthysmo fueran todos “comunistas peligrosos” como los sectores más reaccionarios de la época pretendían hacer creer. Incluso Dwight Eisenhower, que como bien dice Roman Gubern en su extraordinario libro era poco sospechoso de ser anti americano, se declaró en contra de aquel triste episodio.

Arnold también estuvo muy relacionado con el mundo de las ondas. Aunque en 1938 ya había participado en “The Chase and Sanborn Hour” y en el 44 en “The Charlotte Greenwood Show“, es a partir de 1947 y hasta 1953 cuando consigue un gran éxito prestando su voz en “Mr. President“, curiosa serie en la que se narraban incidentes y anécdotas reales que vivieron muchos de los presidentes americanos, con la particularidad de que la identidad de cada dirigente sólo era revelada al final para que los oyentes pudieran adivinar de quién estaban hablando durante el transcurso de la emisión.

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