Pero qué hemos hecho para merecer esto. Y no, no me refiero a tener que aguantar a Leonardo DiCaprio y a Brad Pitt (bueno, a este le soporto) si queremos ver la última película de Quentin Tarantino.

Once upon a time, érase una vez hace mucho tiempo, los doblajes al español, salvo excepciones, eran soportables. Ahora, salvo excepciones, son completamente deplorables.

A todo esto, no sé qué hago yo hablando de una película que no tengo intención alguna de ver ni doblada ni en versión original. Si hace 25 años (26 para ser más exactos) alguien me hubiera dicho que dejaría de ver una peli por DiCaprio y no por Brad Pitt me hubiera echado a reír. Recordad, en 1993 Leonardo estrenó What’s Eating Gilbert Grape? y Brad, Kalifornia. En fin, c’est la vie!