Exceptuando algún catarro ocasional que oportunamente nos ha librado de algún aburrido compromiso, imagino que nadie en su sano juicio quiere padecer enfermedades o síndromes pero si no hay más remedio, ninguno con nombre más cool que el BBS.

El síndrome de Bogart-Bacall consiste en un transtorno vocal cuyos síntomas son, entre otros, ronquera, dolor de garganta o incluso pérdida temporal de la voz. Es habitual encontrarlo en actores, cantantes, locutores o en cualquiera que necesite forzar la voz durante largos periodos de tiempo para mantenerla en un tono distinto al normal.

No me extrañaría nada que algún cinéfilo recalcitrante con ese problema lanzara un sonoro “yuhu!” al más puro estilo Homer al comunicarle el médico su diagnóstico.