‘Los mejores años de nuestra vida’ (The Best Years of Our Lives, 1946) raramente aparece en las listas de las mejores películas de la historia. Para ser más exactos, lo cierto es que sí aparece, pero casi nunca en las primeras posiciones. Bien en los consabidos rankings como el del American Film Institute (donde en los resultados de las votaciones del 2007 quedó en el número 37 de los mejores films de todos los tiempos), bien en las listas elaboradas individualmente por críticos, cineastas, actores, etc. es complicado que la cinta dirigida por William Wyler y protagonizada por Myrna Loy, Fredric March, Dana Andrews, Teresa Wright, Harold Russell y Virginia Mayo ocupe los primeros puestos.

Harold Russell, Teresa Wright, Dana Andrews, Myrna Loy, Fredric March

De izquierda a derecha, Harold Russell, Teresa Wright, Dana Andrews, Myrna Loy y Fredric March

Nada que objetar, la competencia es feroz y variada. Yo mismo he dejado de incluirla en mi propio top 10 en numerosas ocasiones, por no decir siempre. Hasta hoy. O, mejor dicho, hasta ayer por la noche. Por segunda vez en este mes el blu-ray ha girado durante 172 minutos para ofrecer en glorioso blanco y negro de alta definición una obra que citaré siempre cuando me pregunten por mis películas favoritas.

Evidentemente, no estoy descubriendo una oscura película hecha con dos dólares y que pasara desapercibida por el público y la crítica de la época. ‘Los mejores años de nuestra vida’ es una superproducción en toda regla y está bien así. Hollywood en estado puro, como a mí me gusta. Por supuesto que hay pequeñas películas independientes que adoro, pero nada como asistir a semejante despliegue de medios producido en una época en la que los estudios ganaban dinero ofreciendo calidad gracias al talento desbordante de directores, guionistas e intérpretes.

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Quien no la haya visto todavía, que no se asuste por las casi tres horas de metraje. Ninguna otra película de de duración parecida se hace tan corta y tan entretenida de ver.