Cómo no caer en la tentación de poner un título así de una vez por todas. ¿Clickbait? Qué va, para nada. Hoy cuando salía de casa lo primero que me ha preguntado mi vecina es si había visto ya el tráiler de El regreso de Mary Poppins. Después, al intentar pedir un café en el bar donde desayuno habitualmente el camarero me ha interrumpido contándome  lo bonito que es el tráiler y las ganas que tiene de que llegue diciembre para ver la película.

Y así, todo el santo día. Incluso, al pararme en un semáforo con el coche, he bajado la ventanilla para comprar un paquete de pañuelos de papel y el vendedor me ha dicho: “toma, los vas a necesitar para cuando estrenen El regreso de Mary Poppins”.

El regreso de Mary Poppins

 

Sea como sea, la verdad es que tengo bastantes ganas de ver qué han hecho. No tengo problema en reconocer que tiene muy buena pinta. Por cierto, Mary Poppins ya regresó en 1997 pero no quería llamar la atención y adoptó otro nombre: Shary Bobbins.

Shary Bobbins