En la Nochevieja de 1946 Sheila Page mata a su marido y desea poder vivir el año de nuevo para corregir sus errores. El deseo se cumple. Lo que viene después no es exactamente lo que esperaba.
La premisa es tan buena que resulta difícil entender por qué casi nadie la recuerda. Se ha dicho que es la versión noir de Qué bello es vivir (It’s a Wonderful Life), que se había estrenado seis meses antes y que en aquel momento también había sido un fracaso comercial.
La estructura del bucle temporal con consecuencias emocionales que no se pueden esquivar aparece aquí antes que en Atrapado en el tiempo, antes que en Regreso al futuro, antes que en The Twilight Zone —Rod Serling habría reconocido la deuda con agrado, si es que no lo hizo— y antes que en la práctica totalidad de las historias de viaje en el tiempo donde el protagonista descubre que cambiar el pasado ni es tan fácil ni puede cambiarse todo lo que importa. La diferencia es que en 1947 nadie sabía cómo describir exactamente qué tipo de película era esta. El género no existía. Alguien tuvo que inventarlo.
![Volver a vivir [Repeat Performance] - Cartel original](https://www.moviecrazy.es/wp-content/uploads/2026/05/Volver-a-vivir-Repeat-Performance-Cartel-original.jpg)
Volver a vivir fue una película adelantada a su tiempo (y atrasada a su tiempo, perdón por el chiste malo) que pagó el precio de la vanguardia. Hoy, desenterrarla no es solo un ejercicio de nostalgia cinéfila, sino el acto de justicia poética que Sheila Page tanto buscó en aquella Nochevieja.
![Volver a vivir [Repeat Performance] (1947)](https://www.moviecrazy.es/wp-content/uploads/2026/05/Volver-a-vivir-Repeat-Performance-1947.jpg)