Hablábamos de El cameraman en el artículo sobre la transición del cine mudo al sonoro: la primera película de Buster Keaton bajo contrato con MGM y la última en la que tuvo control creativo real. Chaplin y Harold Lloyd le advirtieron explícitamente: no era buena idea para alguien como él firmar con estudio como ese. Keaton firmó de todas formas. Años después lo llamaría «el peor error de mi vida».
Keaton encontró exactamente lo que le habían prometido: recursos, presupuesto, infraestructura. Y también lo que no le habían dicho: que a partir de ese momento, otros decidirían qué película tenía que hacer.
Quizá la escena más famosa de El cameraman sea aquella en la que Keaton imita un partido de béisbol en el Yankee Stadium completamente solo, sin pelota, sin bate, sin compañeros. Una escena de dos minutos construida de la nada con el cuerpo y la imaginación; el Keaton puro, antes de que MGM lo convirtiera en otra cosa. La del vestuario, que fue una improvisación de último momento, también es otro hallazgo. Keaton vio al jefe de producción del equipo, Edward Brophy, le pareció que tenía buena pinta, le metió en un vestuario diminuto y los dos improvisaron todo el gag en una sola toma sin ensayo previo. Toda la película es gloriosa.

Dicen que Irving Thalberg, el todopoderoso jefe de producción de MGM, se rio durante los pases privados, algo que quienes le conocían describían como extraordinariamente raro. La película funcionó. No solo eso, sino que MGM la utilizó durante mucho tiempo para entrenar a sus nuevos guionistas como ejemplo de comedia perfectamente construida. El estudio que le quitó el control creativo a Keaton conservó su última obra maestra como manual de instrucciones para los que vendrían después.
![El cameraman [The Cameraman] (1928) de Buster Keaton](https://www.moviecrazy.es/wp-content/uploads/2026/05/El-cameraman-The-Cameraman-1928-de-Buster-Keaton-860x491.jpg)