A Stop in Willoughby - The Twilight Zone A Stop in Willoughby - The Twilight Zone

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The Twilight Zone: A Stop in Willoughby

El Gran Leblogski

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A Stop in Willoughby forma parte de la que probablemente sea la mejor temporada de la mejor serie de televisión de todos los tiempos (disculpadme si atribuyo en otras entradas ese título a Los Soprano, pero tras muchos años no he conseguido decidirme) y es, además, el episodio favorito del primer año para su creador: el gran, el enorme, el hombre del talento inigualable e inagotable, Rod Serling.

A mí me resultaría imposible elegir entre el buen puñado de obras maestras que pueblan los primeros 31 capítulos de la serie. Ni siquiera sería capaz de escoger un podio que no fuera cambiando constantemente según repaso maravillas como Time Enough at Last, The After Hours, The Monsters Are Due on Maple Street, The Big Tall Wish… De hecho, olvidad lo que he escrito antes; tampoco tengo claro que la primera temporada sea la mejor.

Rod Serling - Creador de The Twilight Zone

Rod Serling – Creador de The Twilight Zone

Y es que The Twilight Zone es una absoluta locura, una fiesta para los sentidos y el intelecto. Si yo, que ni se sabe las veces que habré visto cada capítulo, encuentro siempre algún detalle nuevo o alguna interpretación distinta no me quiero ni imaginar lo que puede significar para el que se enfrente por primera vez a las más de 150 delicias que conforman la serie.

A Stop in Willoughby, escrito por el mismo Serling, es un claro ejemplo de cómo uno de los episodios menos “espectaculares” y que puede pasar desapercibido en un primer momento llega a convertirse en imprescindible, al menos para el que escribe.

No hace falta ser fan de la ciencia-ficción para disfrutar de ‘The Twilight Zone’.

Llamadme freak pero tengo lleno de notas fechadas el imprescindible libro The Twilight Zone Companion (el enlace conduce a Amazon.es, donde se puede adquirir a buen precio) y A Stop in Willoughby no figuraba precisamente entre los capítulos más “analizados” durante las primeros visionados completos de la antología.

¿Argumento? Va a ser que no. A Stop in Willoughby merece ser visto sin conocer absolutamente nada de lo acontece y, a ser posible, por la noche cuando nada vaya a interrumpir esta experiencia única.

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Betty
Miembr@

Todas las temporadas son buenas… yo me quedo con la tercera… creo. Por cierto, tengo algunos DVDs tuyos.

Mr. Marshall
Invitado
Mr. Marshall

No conocía la serie, algo de la de los años 80, no? Y la peli que hicieron, pero de la original no he visto nada. Gracias por recomednarla.

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Once Upon a Time in Hollywood: Érase una vez en el doblaje

El Gran Leblogski

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Erase una vez en Hollywood - Tarantino

Pero qué hemos hecho para merecer esto. Y no, no me refiero a tener que aguantar a Leonardo DiCaprio y a Brad Pitt (bueno, a este le soporto) si queremos ver la última película de Quentin Tarantino.

Once upon a time, érase una vez hace mucho tiempo, los doblajes al español, salvo excepciones, eran soportables. Ahora, salvo excepciones, son completamente deplorables.

A todo esto, no sé qué hago yo hablando de una película que no tengo intención alguna de ver ni doblada ni en versión original. Si hace 25 años (26 para ser más exactos) alguien me hubiera dicho que dejaría de ver una peli por DiCaprio y no por Brad Pitt me hubiera echado a reír. Recordad, en 1993 Leonardo estrenó What’s Eating Gilbert Grape? y Brad, Kalifornia. En fin, c’est la vie!

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Grandes secundarios: Edward Everett Horton

El Gran Leblogski

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Moviecrazy - Edward Everett Horton

Si Edward Everett Horton pudiera hacer una presentación antes de proyectar alguna de sus películas, lo haría igual que Troy McClure en Los Simpson: “Me recordarán de otras películas y series de televisión como…” y ese como ascendería a ¡casi 200 títulos! Y, a diferencia del pobre Troy, a Everett Horton sí que le recordaríamos.

No creo que haya nadie que haya visto algo de cine clásico y no sepa de quién estamos hablando. Quizá no por el nombre, pero al ver las fotos (bien acompañado por Carmen Miranda en la segunda) seguro que le habéis asociado con alguna de las películas que hizo junto a Fred Astaire y Ginger Rogers —The Gay Divorcee, Top Hat y Shall We Dance— o quizá en algún film dirigido por Ernst LubitschTrouble in Paradise , Design for Living, The Merry Widow, Angel y Bluebeard’s Eighth Wife— o por Frank CapraLost Horizon, Arsenic and Old Lace y Pocketful of Miracles—.

Moviecrazy - Carmen Miranda y Edward Everett Horton

Carmen Miranda con Edward Everett Horton

Horton no solo hizo cine y televisión. Colaboró con asiduidad en diversos programas de radio donde llegó a tener su propio show y estuvo muy ligado al teatro, ya que además de actuar en diversas obras fue director del Majestic Theatre de Los Ángeles a finales de los años 20, dando trabajo allí a algunos de sus amigos actores cuando no eran contratados por los estudios cinematográficos. Por aquella época, también impartió clases de dicción a alguna de las estrellas hollywoodienses durante la transición del cine mudo al sonoro.

Por lo que a mí respecta, el habitual título de ‘secundario de lujo’ se queda muy corto en este caso. En los años en los que casi cada película de Hollywood era una fiesta, Edward Everett Horton convertía con su presencia cualquiera de ellas en algo muy especial.

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