¿Quién compuso la música de The Twilight Zone? La respuesta correcta es Marius Constant. Lo que se suele creer es que fue Bernard Herrmann, que tampoco es del todo incorrecto. Lo curioso es que Constant no sabía que su música se estaba usando como sintonía hasta años después de que empezara a sonar en cada hogar americano.
Cuando Rod Serling estrenó la serie en CBS en octubre de 1959, la sintonía la firmaba Herrmann, el mismo que ese año había compuesto las cuerdas de Psicosis. El resultado era una melodía lenta y ondulante para cuerdas, arpa, flauta y metales. No anunciaba lo extraño; era lo extraño.
CBS no parecía estar muy satisfecha con el resultado. Para la segunda temporada, lo intentaron con Jerry Goldsmith, con Leith Stevens, e incluso volvieron a llamar al propio Herrmann. Tampoco les gustó nada de lo que escucharon. Herrmann, sin embargo, siguió componiendo para episodios individuales. CBS le quitó la entrada pero le dejó quedarse en la fiesta.
Y aquí aparece ya el infame Lud Gluskin, director musical de la cadena, que solía viajar por Europa encargando piezas a compositores a precio de saldo, donde las normas del sindicato americano evidentemente no se aplicaban y volvía con todos los derechos asegurados a perpetuidad.
En uno de esos viajes contactó con Marius Constant, compositor rumano instalado en París y alumno de Messiaen, Honegger y Nadia Boulanger. Escribió una colección de piezas, recibió unos cientos de dólares y se olvidó completamente del asunto.
En el verano de 1960, sin temas aceptables sobre la mesa, Gluskin tomó dos de las piezas de Constant (Milieu No. 2 y Étrange No. 3) y las empalmó, haciendo historia de la televisión casi por casualidad y a precio de coste.
La sintonía de Herrmann fue eliminada en todas las reposiciones y no pudo escucharse ni siquiera en los primeros VHS hasta que fue restaurada para la edición en DVD de la serie.
