Nada menos que cinco minutos y medio estuvo hablando la grandísima Greer Garson en su discurso de aceptación del Oscar a la mejor actriz de 1942. Mrs. Miniver fue la película que proporcionó a la actriz americana la posibilidad de marcar un récord que se mantiene vigente hasta el día de hoy.

Garson volvió a estar nominada el año siguiente por su extraordinaria interpretación en Madame Curie, y ni falta hace decir que no lo ganó. Si las otras cuatro candidatas hubieran rechazado el premio, la Academia habría declarado desierto ese Oscar con tal de no escucharla otra vez.