¿No había otro mejor que Jimmy Kimmel para presentar la próxima ceremonia de entrega de los premios Oscar? La respuesta es sencilla: No.

Después del fiasco del último Chris Rock, por no hablar de Neil Patrick Harris, miedo tenía de que repitiera Ellen o el mismísimo Billy Crystal. Nada en contra de ellos; Ellen fue una muy digna presentadora en ambas ocasiones y Crystal ha estado brillante en varias de las ¿seis? veces que ha ejercido de host en la ceremonia de entrega de premios más importante del mundo, pero este era el año de Kimmel. Estoy seguro de que lo va a hacer mejor incluso que mi adorado Letterman en 1995.

Os dejo con su monólogo en la última ceremonia de entrega de los Emmys.