A Donald Trump no le ha gustado nada de nada la imitación que ha hecho de su persona Alec Baldwin en Saturday Night Live. Emitido el 15 de octubre, el tercer episodio de la temporada 42 del mítico programa de la NBC abría con una parodia del segundo debate presidencial.

La gran Kate McKinnon interpretó, como viene siendo habitual, a Hillary Clinton mientras Baldwin representaba con solvencia (no es la primera vez que lo hacía) al magnate norteamericano aunque no pudimos evitar echar de menos a Darrel Hammond, probablemente el mejor imitador de Trump que ha pasado por el plató de SNL.

Darrell Hammond imitando a Donald Trump

Darrell Hammond imitando a Donald Trump

“Es hora de retirar ese programa aburrido y sin gracia”, ha tuiteado Trump. Curiosamente, y gracias a la que fue una de las decisiones más desafortunadas de la historia de Saturday Night Live, Donald había presentado el programa a principios de noviembre de 2015, lo que generó una fuerte oleada de críticas. ¿Legítimo a Trump su aparición en SNL? Puede, pero aquel episodio no fue precisamente un camino de rosas para el republicano, gracias sobre todo a Larry David.

Larry había encarnado al demócrata Bernie Sanders en varios shows de 2015 y no perdió la oportunidad de dinamitar la presencia de Trump llamándole “racista” en sus narices. Preparado o no, ahí quedó.

Por no hablar de la cara de David al finalizar dicho episodio, momento en el que históricamente los actores del cast y los invitados sonríen, se abrazan y charlan durante los títulos de crédito finales.

Larry David y Donald Trump en SNL

Entonces, ¿por qué ha dicho Trump eso justo ahora? Ni idea, pero me gusta. No es bueno para él, lo que significa que es muy buena noticia para el resto de los mortales.