Veronica Lake - Peekaboo - Moviecrazy Veronica Lake - Peekaboo - Moviecrazy

Artículos

Veronica Lake, su peek-a-boo y la WWII

El Gran Leblogski

Publicado

Hace poco hablábamos aquí del “cariño” que profesaban a Veronica Lake los que tuvieron la suerte (o la desgracia) de trabajar con ella. Por si no era suficiente con lo que se podía leer en ese post, resulta que la diminuta actriz también estuvo a punto de conseguir la derrota de los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Bueno, no fue para tanto, pero seguro que a algunos de sus colegas de profesión no les hubiera importado que la encarcelaran por sabotaje, evitando así la posibilidad de tener que coincidir con Miss Lake en algún proyecto.

Bromas aparte, la cuestión del pelo de Veronica era bastante seria. Decenas de miles de chicas imitaron su corte de pelo, lo cual no tendría nada de malo de no ser porque muchas de ellas estaban empleadas en la industria armamentística de la época. El famoso peinado, que le tapaba casi media cara, era conocido como peek-a-boo (o peekaboo) a causa del juego infantil denominado aquí cu-cu tras-tras y provocaba que la melena de las operarias quedara atascada una y otra vez en las diversas máquinas con la consecuente pérdida de tiempo y dinero y, por supuesto, poniendo en riesgo la integridad física de las trabajadoras.

Veronica Lake

El Departamento de Defensa estadounidense realizó una petición formal a la Paramount para que “solicitase” a Veronica que cambiara su manera de peinarse, al menos hasta que llegara el final de la guerra. En 1943 la estrella apareció en uno de los newsreels propagandísticos que se proyectaban antes de las películas mostrando su nuevo recogido capilar. Problema solucionado.

Actualidad

Once Upon a Time in Hollywood: Érase una vez en el doblaje

El Gran Leblogski

Publicado

Erase una vez en Hollywood - Tarantino

Pero qué hemos hecho para merecer esto. Y no, no me refiero a tener que aguantar a Leonardo DiCaprio y a Brad Pitt (bueno, a este le soporto) si queremos ver la última película de Quentin Tarantino.

Once upon a time, érase una vez hace mucho tiempo, los doblajes al español, salvo excepciones, eran soportables. Ahora, salvo excepciones, son completamente deplorables.

A todo esto, no sé qué hago yo hablando de una película que no tengo intención alguna de ver ni doblada ni en versión original. Si hace 25 años (26 para ser más exactos) alguien me hubiera dicho que dejaría de ver una peli por DiCaprio y no por Brad Pitt me hubiera echado a reír. Recordad, en 1993 Leonardo estrenó What’s Eating Gilbert Grape? y Brad, Kalifornia. En fin, c’est la vie!

Continuar leyendo

Artículos

Grandes secundarios: Edward Everett Horton

El Gran Leblogski

Publicado

Moviecrazy - Edward Everett Horton

Si Edward Everett Horton pudiera hacer una presentación antes de proyectar alguna de sus películas, lo haría igual que Troy McClure en Los Simpson: “Me recordarán de otras películas y series de televisión como…” y ese como ascendería a ¡casi 200 títulos! Y, a diferencia del pobre Troy, a Everett Horton sí que le recordaríamos.

No creo que haya nadie que haya visto algo de cine clásico y no sepa de quién estamos hablando. Quizá no por el nombre, pero al ver las fotos (bien acompañado por Carmen Miranda en la segunda) seguro que le habéis asociado con alguna de las películas que hizo junto a Fred Astaire y Ginger Rogers —The Gay Divorcee, Top Hat y Shall We Dance— o quizá en algún film dirigido por Ernst LubitschTrouble in Paradise , Design for Living, The Merry Widow, Angel y Bluebeard’s Eighth Wife— o por Frank CapraLost Horizon, Arsenic and Old Lace y Pocketful of Miracles—.

Moviecrazy - Carmen Miranda y Edward Everett Horton

Carmen Miranda con Edward Everett Horton

Horton no solo hizo cine y televisión. Colaboró con asiduidad en diversos programas de radio donde llegó a tener su propio show y estuvo muy ligado al teatro, ya que además de actuar en diversas obras fue director del Majestic Theatre de Los Ángeles a finales de los años 20, dando trabajo allí a algunos de sus amigos actores cuando no eran contratados por los estudios cinematográficos. Por aquella época, también impartió clases de dicción a alguna de las estrellas hollywoodienses durante la transición del cine mudo al sonoro.

Por lo que a mí respecta, el habitual título de ‘secundario de lujo’ se queda muy corto en este caso. En los años en los que casi cada película de Hollywood era una fiesta, Edward Everett Horton convertía con su presencia cualquiera de ellas en algo muy especial.

Continuar leyendo

Trending